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Comunicación centralizada vs. comunicación distribuida

Komunikatik_KristauEskola

La socialización de las nuevas tecnologías y la extensión del uso de las redes sociales permite, a cualquier usuario/a, mantener una comunicación bidireccional desde diferentes roles: en calidad de cliente, como proveedora, como colaboradora o como ciudadana, entre otros.

Uno de los pilares que explican la revolución tecnológica en la que nos encontramos actualmente tiene que ver con la aparición de dispositivos móviles con acceso a Internet, que permiten la interacción en cualquier momento y en cualquier lugar, siempre que tengamos conectividad.

Formamos parte de la comunicación en red. Esta manera en la que accedemos a la información, y nos convertimos en personas generadoras de opinión, no tiene vuelta atrás; ya no son sólo unos pocos privilegiados los que pueden dirigir las agendas informativas de los países. Cualquier persona puede poner de actualidad cuestiones que le preocupan, que le gustan o que le incomodan.

Es este contexto el que facilita la construcción de comunidades que afectan de forma importante a la imagen y funcionamiento de las organizaciones. Una comunidad es un grupo de personas que comparte intereses o necesidades comunes y son las que aportarán valor a la organización, por su potencial prescriptor y transformador. La existencia de las comunidades no es algo nuevo; lo que resulta novedoso es el impacto de las nuevas tecnologías en la relación entre las personas que las conforman y entre éstas y las organizaciones.

La construcción de una comunidad tiene por objetivo lograr la vinculación y el compromiso de los usuarios/as. Si partimos de la premisa de que toda organización o proyecto necesita una comunidad que la impulse, la pregunta es: ¿la construcción de una comunidad no es un proyecto en sí mismo? Si esto es así, ¿no será necesario conformar una comunidad interna para construir una comunidad en torno a la marca?

Como primera derivada, tenemos que plantear el debate y dar respuesta al binomio comunicación centralizada vs. comunicación distribuida. Una comunicación distribuida requiere estructurar equipos, dotarles de formación, metodología, recursos y, algo fundamental, otorgarles la confianza suficiente para poder desempeñar la tarea de forma autónoma y responsable.

Y, en este aspecto, incido en la importancia de las personas corresponsales-coorresponsables dentro de las organizaciones:

  • Corresponsales porque, como apuntaba al inicio de este post, todas las personas somos generadoras de información y opinión, estamos conectadas con otras personas y conocemos de primera mano las necesidades que se generan en torno a nuestra actividad diaria.
  • Coorresponsa(b)les porque entendemos que la comunicación en el contexto actual trasciende los departamentos de comunicación. Se mantiene la necesidad de contar con personas que lideren la comunicación de la organización y marquen las líneas estratégicas globales; a la vez, es evidente que, con recursos siempre limitados, solos/as no podemos. Por lo tanto, ¿de qué manera podemos participar en los procesos de comunicación de nuestra organización?

Apostar por una comunicación distribuida significa implicación y compromiso de una comunidad interna en torno a un objetivo común. Una comunicación excesivamente centralizada impide la construcción de comunidad interna y la implicación de las personas de la manera deseada. La apertura impulsa el cambio hacia un modelo en el que uno más uno no son dos, sino tres o más. Es tarea de cada organización facilitar entornos favorables para que esto ocurra.

Solo un apunte más: toda comunidad (interna o externa) ha de ser dinamizada en la medida, forma y canales necesarios si queremos obtener resultados.

¿Te ha resultado interesante? Este debate forma parte de la segunda edición del programa formativo “Especialista en Aprendizaje y Tecnología en Educación” de Kristau Eskola, en el bloque B: “Imagen y comunicación de tu centro en Internet”. Si quieres, puedes seguir el hilo en #auKEraRTIC;)

Arantxa Sainz de Murieta Sainz @arantxasdm Responsable de Comunicación y Marketing en Komunikatik @komunikatik

 

Dos semanas de reflexión y construcción de Entornos Personales de Aprendizaje

Tal y como indicábamos en una entrada anterior, hemos propuesto a los participantes en el curso que reflexionaran sobre sus aprendizajes informales, fundamentalmente en espacios y/o con medios tecnológicos, como punto de partida para llegar al concepto de Entorno Personal de Aprendizaje.

Esta reflexión ha girado en torno a dos focos, la comunicación y construcción de redes de aprendizaje, y la gestión de las fuentes de información. La reflexión se ha materializado en una serie de diagramas a través de los que se ha representado ese conjunto de herramientas, servicios y conexiones que son el soporte de las estrategias de aprendizaje autónomo que dan lugar a la idea de PLE.

A continuación se muestran algunos de ellos. Los dos primeros, de Martxeli e Itziar, los recursos de aprendizaje aparecen organizados atendiendo al tipo de uso que hacen de ellos, identificando perfectamente los distintos espacios de nuestros PLEs, ‘dónde leemos’, ‘dónde producimos’ y ‘dónde nos comunicamos y compartimos':

Diagrama PLE de Martxeli Múgica (@MartxeliMugica)

Diagrama PLE de Martxeli Múgica (@MartxeliMugica)

Diagrama PLE de Itziar Olaizola

Diagrama PLE de Itziar Olaizola (@itzi_olaizola)

Hubo incluso quien se animó a realizar su primer diagrama de PLE con el tradicional lápiz y papel, como la compañera Nerea, que a lo largo de las dos semanas del curso realizaría dos versiones nuevas del diagrama en un claro ejemplo de cómo nuestro PLE está en permanente transformación:

PLE_Nerea

En el siguiente diagrama su autora, Garbiñe Larralde, muestra su PLE mediante una serie de círculos que representan sus distintos espacios de aprendizaje, desde los más personales hasta aquellos que comparte con su alumnado, el claustro de su centro y su ‘claustro expandido':

PLE_garbiñe

Este sencillo ejercicio de reflexión es un punto de partida que nos permite identificar aquellas áreas de mejora de nuestros aprendizajes en red, a ser conscientes de la gran cantidad de recursos que habitualmente usamos para aprender (a menudo sin ser conscientes de ello) y para compartir con el resto de miembros del grupo recursos, servicios y estrategias.

El siguiente paso es repensar nuestra presencia en la red, conectar con otros colegas y comenzar a tejer redes de aprendizaje. En esta ocasión hemos optado por Twitter aunque evidentemente hay muchos otros espacios digitales de encuentro entre profesionales de la educación.

De Twitter nos gusta su carácter abierto que nos permite descubrir experiencias y recursos interesantes, así como participar en conversaciones con otros docentes. En la lista auKEraRTIC puedes encontrar y seguir a los compañeros y compañeras que han participado en este módulo sobre PLE.

Además de … Hegoi compartió una interesante experiencia usando Twitter con su alumnado de 2º de Bachillerato, en la que recrean la vida de personajes históricos a través de sus hipotéticas publicaciones en Twitter, como por ejemplo Fernando VII:

fernandoVII_twitter

Además de profes que llegaban por primera a Twitter, e incluso alguno que sentía que debía hacer la tarea por obligación (nada más lejos de nuestra intención), había otros con una más que reseñable experiencia en la participación en esta red social, como Juan Carlos (en torno al marketing y a la educación) o Inazio (más centrado en su actividad deportiva).

Trabajando sobre esta herramienta han surgido interesantes reflexiones y debates relacionados con cuestiones como la sobrecarga informativa que puede suponer estar en Twitter, y cómo gestionarla, o sobre la identidad digital (quienes somos, quienes mostramos a los demás, qué imagen construyen los demás sobre nosotros/as).

Incluso hay quienes han descubierto, al plantear el tema en clase, que gran parte de su alumnado ya están en Twitter y e  muchos casos haciendo una mala gestión de sus identidades digitales, mientras familias y profesorado miramos hacia otra parte, en gran medida por desconocimiento de esta red.

En este sentido, y en el contexto de su centro, Itziar planteaba lo siguiente:

“…está claro que hay que enseñarles el buen uso…y con más motivo si tenemos iPads en todo Infantil y Primaria…subiendo a la ESO el próximo curso. Tenemos que pensar que son un aliado, no un peligro.”

En relación a la parte de gestión de la información decidimos trabajar con Feedly (para la gestión de fuentes RSS) y con Delicious (para el almacenaje de recursos útiles). De nuevo se planteó la cuestión de por qué trabajar con esas herramientas y no con otras, y la verdad es que es difícil trabajar la competencia digital sin aproximarse a herramientas concretas y no es viable abrir el abanico de todas las posibles opciones.

En general para la mayoría de miembros del grupo las dos herramientas (o mejor dicho, lo que nos permiten hacer) han resultado muy interesantes, la primera más a título personal, para ser más eficiente en la lectura de contenidos de Internet,  y la segunda para el aula, como espacio para organizar y guardar los mejores contenidos de la web.

Bakarne comentaba en el foro donde se debatió acerca de la gestión de la información:

“Todo aquello que me ayude a organizar, seleccionar y clasificar toda la información que me interesa, a discernir lo que me sirve de lo que no o simplemente a no perderme entre tanta información a mi alcance es de agradecer, ya que me va a evitar muchas pérdidas de tiempo.”

Finalmente terminábamos redefiniendo los PLEs a la luz de todo lo aprendido durante las dos semanas del módulo y pensando cómo podría ser el PLE de nuestro aula, cómo convertir nuestro grupo en una comunidad que aprende, que se comunica, comparte recursos y genera nuevos contenidos.

Cierro este artículo con el diagrama del proyecto que Itziar acaba de comenzar con su alumnado de Secundaria, o visto desde nuestra perspectiva, el diagrama del PLE de aula de este proyecto:

En 1ºESO, imparto una asignatura que la llamamos Refuerzo (en ella aprovecho para hacer cosas que a mí me gustan y normalmente acierto con los alumnos: Scratch, Juegos Educaplay, mapas conceptuales, aprovechamos para reforzar diferentes materias). Ayer empecé un nuevo proyectito que le he llamado TRABAJO DE INVESTIGACIÓN. Es lo que deberán realizar por grupos. Un trabajo sobre un tema abierto del cual les apetezca indagar y aprender más.

PLE_itziar_ESO

Cómo gestionar la presencia en redes sociales

komunikatik_kristau eskola

Con un simple vistazo a Internet podemos ver que los/as usuarios/as ya están relacionándose en el ecosistema digital, compartiendo información y opinión sobre nuestros productos y/o servicios. ¡Ya están aquí, son los prosumers! Muestran sus opiniones independientemente de que nuestra organización esté presente o no en la red. Ya no toca preguntarse si es conveniente abrir canales 2.0 en una organización, lo que toca es plantearse cómo gestionar la presencia en redes sociales para crear valor, dar soporte a su misión y lograr los objetivos deseados con esa presencia.

No todas las marcas son iguales, ni tienen las mismas necesidades en materia de comunicación. Cada cual requiere de un proceso particular; ahora bien, para diseñar una estrategia de comunicación digital debemos seguir una hoja de ruta común para cualquier organización, empresa o institución:

1. Análisis interno y externo: es decir, comenzamos por realizar una auditoría de la identidad digital y huella en la red.

Un primer paso imprescindible, y que es necesario mantener de forma continuada, pasa por diseñar un sistema de monitorización de la reputación propia para estar informados sobre lo que se dice de la organización y establecer estrategias para contrarrestar una reputación negativa, reforzar una reputación positiva o tomar cartas ante la “no presencia” de la marca en Internet.

No solo eso, también es importante conocer cuáles son las estrategias que utiliza la competencia (benchmarking digital), qué ocurre en el sector, qué dicen los principales referentes o cuáles son las tendencias en la actividad que realizamos. Además, a través de las herramientas adecuadas, seleccionamos las palabras clave que nos ayudarán en la escucha activa para interactuar y detectar conversaciones y necesidades de nuestros públicos objetivo, a las que poder dar respuesta.

2. Definir objetivos: la primera reflexión estratégica es preguntarnos el “para qué”, es decir, definir los objetivos de comunicación (generales/específicos) para los canales digitales. ¿Cuáles pueden ser objetivos de comunicación? Algunos ejemplos:

  • Incrementar la notoriedad de la marca.
  • Acercar e intensificar la relación con los públicos objetivos.
  • Gestionar (mejorar/construir) la reputación organizacional.
  • Detectar y atraer clientes potenciales.
  • Construir una comunidad en torno a la marca.
  • Difundir la actividad de la organización.
  • Atender a la clientela.
  • Generar tráfico a la web.

3. Segmentación de públicos objetivo: llega la siguiente pregunta ¿a quién nos dirigimos? Para contestar, elaboramos un mapa de públicos objetivo (primarios y secundarios).

El punto de partida es el público o usuarios actuales y, a partir de ahí, planteamos mantener, ampliar o incluso variar nuestro alcance y segmento de actuación. Investigaremos en qué redes sociales están, cuáles son las necesidades, hábitos y estilos de vida de los usuarios reales o potenciales de nuestro servicio.

4. Definición de posicionamiento: es absolutamente imprescindible definir el posicionamiento de la organización, es decir, cómo queremos ser percibidos por los usuarios/as, cuáles son los valores de servicio y el aporte diferencial.

El posicionamiento nos permite elaborar los mensajes de refuerzo y, seguidamente, construimos el calendario editorial adecuado a cada público y canal de comunicación. Aportar un contenido de valor será la clave de nuestro éxito o fracaso en las redes sociales.

5. Canales y estilo. Una vez definido el posicionamiento y con el pertinente conocimiento de nuestros usuarios, establecemos los canales apropiados para la organización. Para ello, hemos de tener en cuenta elementos clave como, por ejemplo, cuáles son los medios de comunicación digital que mejor funcionan en nuestro sector de actividad o cuáles son las redes sociales utilizadas por otras organizaciones (competencia). Teniendo en cuenta que  nuestros recursos son siempre limitados, hay que seleccionar bien las plataformas donde queremos estar para obtener un mejor rendimiento.

Como ya sabemos, no todos los canales digitales requieren el mismo estilo de relación y comunicación; por lo tanto, estableceremos una guía de estilo que nos ayude a transmitir una imagen compacta, coherente y consistente.

6. Estrategia y plan de acción: tras la reflexión estratégica anterior, llega el momento de plantear un plan de acción que recoja los aspectos señalados hasta aquí: desde los objetivos generales hasta aquellos mucho más concretos y específicos de cada servicio.

7. Medición de resultados: será difícil lograr una gestión óptima de la comunicación y/o marketing digital si no somos capaces de medir y analizar nuestros impactos, utilizando esta información para el aprendizaje y la toma de decisiones. Definir los indicadores, las métricas y las herramientas adecuadas es una tarea a realizar antes de poner en marcha cualquier estrategia.

Por último, añadir que una de las claves del éxito de la comunicación de una organización es la combinación entre lo analógico y lo digital, a través de estrategias compartidas y perfectamente alineadas para la consecución de los objetivos marcados.

¿Te ha resultado interesante? En esto estamos trabajando en el programa formativo “Especialista en Aprendizaje y Tecnología en Educación” de Kristau Eskola, en el bloque B: “Herramientas digitales para la comunicación”. Si quieres, puedes seguir el hilo en #auKEraRTIC;)

Arantxa Sainz de Murieta Sainz @arantxasdm Responsable de Comunicación y Marketing en Komunikatik @komunikatik